volver al principio

Cómo funciona Match a Movie

Elige tus servicios de streaming y tu país, invita a los demás y todos deslizáis por las mismas películas a la vez. La primera que gusta a todos es vuestra coincidencia.

4 min read

Match a Movie es una forma de que un grupo se ponga de acuerdo en una película sin la discusión previa. Todos valoran las mismas películas al mismo tiempo y en privado, y la aplicación avisa en cuanto todos han dicho que sí a la misma.

1. Elegid dónde podéis ver

Elegid cualquier combinación de Netflix, Amazon Prime Video y Disney+, y el país en el que estáis, uno de doce. Ambas cosas importan: los catálogos de streaming se licencian por territorio, así que el mismo servicio ofrece películas distintas en países distintos.

Solo se muestran películas incluidas en las suscripciones elegidas. Un título que tendríais que alquilar o comprar no cuenta como disponible, porque descubrirlo al llegar al pago es la manera más fiable de arruinar una noche de cine.

2. Elegid géneros

Elegid uno o varios de los 19 géneros. Cada persona de la ronda elige los suyos y la aplicación parte de la intersección, de modo que las propuestas reflejan el gusto de todo el grupo y no solo el de quien creó la ronda.

3. Invitad a los demás

Comparte un enlace, muestra un código QR o simplemente di en voz alta el código de cinco caracteres. Nadie necesita una cuenta, una aplicación ni una dirección de correo. Basta con un navegador, en cualquier dispositivo.

4. Deslizad

Todos reciben las mismas películas en el mismo orden y deslizan a su ritmo: a la derecha para sí, a la izquierda para no. Nadie ve las respuestas de los demás, y ese es el objetivo: nadie queda condicionado por quien respondió primero.

Una coincidencia necesita a todos. Es la primera película que cada persona de la ronda ha deslizado a la derecha, no la que más «me gusta» acumula. Una votación por mayoría os daría una película que parte del grupo no quería, que es justo lo contrario de lo que necesita una velada compartida.

Empezar una ronda

Qué cuesta y qué conserva